Sufrir una avería en coche en pleno viaje de vacaciones, además de suponer un riesgo en la seguridad, es una situación poco agradable, sobre todo si viajamos con niños.  Expertos de la Alianza Española para la Seguridad Vial Infantil -AESVi-, como el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), Real Automóvil Club de España (RACE), Real Automóvil Club Vasco Navarro (RACVN) y la Asociación de Rescate en Tráficos y Emergencia (A.R.T.E.), nos dan interesantes consejos para que la protección de los ocupantes y del resto de usuarios sea máxima.

Para que un viaje sea seguro es fundamental que el vehículo esté en buen estado, es decir, que haya pasado su revisión periódica. En este sentido, los expertos en asistencia en carretera, el RACC, el RACE y RACVN, aconsejan a los conductores revisar los neumáticos, frenos, suspensiones, sistema de dirección y estado de la batería, sin descuidar el sistema de climatización del habitáculo y el de refrigeración del vehículo, elementos fundamentales para una conducción segura. La revisión debe hacerse con tiempo suficiente por si hubiera que acudir al taller.

El coche sufre una avería, ¿qué debo hacer?

Lo primero es no ponerse nervioso e intentar continuar la marcha hasta poder detener el coche en un lugar seguro, preferentemente en una zona de descanso o área de servicios, si no es posible, intenta elegir una zona donde los ocupantes y resto de usuarios de la vía estén protegidos. El protocolo a seguir se denomina PAS: Proteger, Avisar y Socorrer.

Una vez detenido el vehículo, hay que se señalizar el vehículo averiado para alertar a otros conductores. Saldremos del vehículo, siempre con el chaleco reflectante puesto, para señalizar la posición del vehículo con uno o los dos triángulos de emergencia dependiendo de si estamos detenidos en una autopista o autovía, o en una carretera secundaria. Activaremos también las luces de emergencia, luz de cruce , incluso, es aconsejable utilizar linternas u aplicaciones para el teléfono móvil que emiten destellos y son muy efectivas para llamar la atención.

¿Los ocupantes deben de salir del coche o permanecer dentro?

Las casuísticas son muy variadas por eso la seguridad en cada momento es lo que prima a la hora de actuar ante una avería. ¿La climatología es adversa, es de noche, estamos en una autovía o en carretera secundaria,…?

  • La avería se produce en una autopista o autovía

La recomendación generalizada es que los ocupantes salgan del vehículo y se sitúen fuera de la calzada detrás de la bionda o guardarraíl, en una zona alejada del vehículo averiado. Es importante que antes de salir de viaje nos aseguremos el disponer de un chaleco reflectante para cada uno de los ocupantes dentro del habitáculo.

  • La avería se produce en una carretera secundaria

Cuando no disponemos de un espacio de protección seguro, bien porque la carretera no tiene arcén o porque hay un terraplén, hay que valorar la opción más segura posible. En caso de permanecer dentro del vehículo, siempre que éste esté correctamente señalizado y protegido, los expertos de AESVi recomiendan a los ocupantes adultos y niños que lo hagan con el cinturón de seguridad puesto y en su sistema de retención infantil, respectivamente, de esta manera estarán más protegidos si se produce desplazamiento o colisión provocada por otro vehículo.

  • El vehículo está detenido en una zona poco segura

Las casuísticas son infinitas y puede ocurrir, por ejemplo, que estemos detenidos en una autopista con lluvia intensa que nos complica salir fuera del coche con los niños, o en una zona poco segura de una vía convencional. En estos casos, lo más importante será llamar a los servicios de emergencia o al teléfono 112 para que protejan el perímetro cuanto antes. Después llamaremos a nuestro servicio de asistencia en carretera o a la grúa.

Tanto al llamar a los servicios de emergencia como de asistencia, aportaremos la máxima información posible sobre la edad y el estado de los ocupantes, el estado del vehículo y nuestra posición. “Los servicios de asistencia adaptan el traslado para la máxima seguridad de los ocupantes, con un vehículo provisto de sistemas de retención infantil adecuados o con asistencia médica especial si alguna persona se encuentra indispuesta”, explica Antonio Lucas como presidente de AESVi.

No bajar la guardia mientras el coche está detenido

Los adultos deben de estar pendientes del tráfico rodado en todo momento y vigilar a los niños. Hay que tener siempre en mente que no se trata de una parada de descanso, sino de una situación de emergencia, por lo que la alerta debe de ser máxima, ya que los niños se pueden despistar y ponerse en peligro.

  • AESVi aconseja buscar una zona de sombra donde se minimice la exposición solar y las altas temperaturas del verano. Del mismo modo, todos los ocupantes deben mantenerse hidratados, y en caso necesario, refrescarse con agua la cabeza, nuca y muñeca.
  • Si la espera se realiza en una zona segura y aislada del tráfico rodado, se pueden organizar juegos para que sea más entretenido y divertido para los niños, especialmente si los más pequeños se encuentran nerviosos y alterados.
  • Una vez solucionado el problema y antes de reanudar la marcha es muy importante no dejar objetos sueltos dentro del habitáculo, estos deben de ir en el maletero. Los objetos sueltos dentro del habitáculo pueden salir despedidos y provocar lesiones graves en el niño en caso de frenazo o impacto.
  • Tanto en el caso de producirse una avería o una colisión, la mejor receta es no ponerse nervioso uno mismo porque los niños percibirán la situación influidos por sus padres. Si los adultos actúan de forma calmada, transmiten seguridad y sensación de control de la situación.

Más consejos ante una avería con niños

  • Ante una avería o imprevisto debemos actuar con precaución y seguridad. No se trata de una parada de descanso, por lo que no es momento de pasear a nuestra mascota o de jugar con una pelota.
  • Es fundamental para la protección de los ocupantes del vehículo averiado y del resto de usuarios de la vía que el coche esté correctamente señalizado y sea visible.
  • En ningún momento hay que perder de vista el tráfico rodado.
  • Si por seguridad debemos permanecer dentro del vehículo y si hay altas temperaturas, tenemos que vigilar continuamente a los niños para que no se deshidraten y sufran un golpe de calor.
  • Si debemos andar por el arcén de una vía secundaria, debemos hacerlo en sentido contrario a la marcha de los vehículos para poder divisar a los que se acercan y tener un margen de maniobra para actuar si corremos el peligro de ser arrollados. En una autopista, si necesitamos acercarnos a un puesto de teléfono SOS, caminaremos fuera de la calzada, por detrás del guardarraíl.
  • Siempre debemos intentar no detener el vehículo dentro de un túnel, pero si es inevitable y el túnel tiene más de un kilómetro de distancia, podremos contar con el apoyo de un vehículo de asistencia que ayude a señalizar la zona.
  • Antes de sentar al niño en el coche al reanudar la marcha, comprueba la temperatura interior del habitáculo y, en especial, la de la silla (plásticos, tejidos…) para evitar quemaduras.
  • Es conveniente parar cada 150 kilómetros o cada hora y media aproximadamente, sacar al niño de su silla para que pueda moverse y mantenerlo bien hidratado.
  • La seguridad del niño, y de todos los ocupantes, depende del conductor. Respeta las normas, conduce de forma tranquila y relajada, sin agresividad ni brusquedades, dejando un espacio de frenado, y ajustando la velocidad a las circunstancias del tráfico. No asumas riesgos.

Puedes consultar la nota de prensa completa en este enlace. Si necesitas más información, no dudes en ponerte en contacto con AESVI.