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Mentor Training Rescue

Mentor Training Rescue

UN MENTOR siente pasión por todo lo que hace, y con esa misma pasión te transmitirá todo su conocimiento; no tiene miedo de dar lo que tiene, porque sabe que, a medida que da, vuelve a llenarse, sabe que es portador de una potencia ilimitable e inagotable.

Un mentor es alguien que aconseja, que guía, que forma al otro en aquella disciplina en la cual él ocupa un lugar más avanzado en la carrera. Un buen mentor no discute con su discípulo; es tan eficaz que en minutos podrá darte una palabra llena de sabiduría que transformará tus ideas y hará que tu vida cambie completamente. Un mentor te enseña a llegar a tu próximo nivel.

Un buen formador hará que descubras en tu esencia todas las aptitudes con que has nacido para lograr cuanto te propongas, sea cual fuere el ámbito en que te desarrolles y te ayudará a tener una mente ganadora, una mente con ganas de avanzar.

Para poder ser guiado eficazmente, necesitamos aprender a oír, ser humildes y reconocer que, aunque hayamos conseguido logros, esto no implica que ya lo sepamos todo. La persona «enseñable» es aquella que sabe que siempre hay mucho más para aprender y extraer de quienes han sabido ser alumnos y hoy son formadores. Todo aquel que avanza y no tiene límites ha reconocido que el aprendizaje es continuo y permanente. Si aprendemos a ser guiados por un mentor, y aceptamos la palabra que el otro pueda darnos, nuestro mañana será mucho más promisorio que nuestro presente. Si sabes descubrir la mentalidad de tu mentor, su sistema de creencias, podrás captar más cada día, tus decisiones serán siempre inteligentes y tus resultados, extraordinarios. Cuando hayas logrado ver tu sueño cumplido, entonces tú podrás ser mentor de otros. Existe un periodo imprescindible de entrenamiento, pero llegará otro tiempo en que te convertirás en mentor de otros.

La satisfacción que se siente al ser formador de otros es muy grande y especial y los resultados y respuestas que obtengamos dependerán en gran medida de la confianza que haya sido depositada en nosotros.

No camines con la gente estancada, hazlo con aquellos que desafían a ir donde nunca has ido, a escalar esa montaña que nunca has escalado. Cuando estés con la gente que te impulsa a crecer, la fuerza que emana de ellos te llevará hasta un nuevo nivel de rendimiento y resultados. Posiciónate detrás de un Fórmula 1, no importa que no lo puedas alcanzar; síguelo y cree a la gente de mentalidad avanzada. En muy poco tiempo, serás uno de ellos, un Fórmula 1.

El aprendizaje NO se trata solo de recibir información. Sin una forma de procesamiento activo, como la enseñanza, casi todo lo que leemos se pierde en semanas. “Nadie aprende tanto sobre un tema como alguien que se ve obligado a enseñarlo” (Peter Drucker). Es una ironía peculiar en la vida que la mejor y más rápida manera de aprender algo es dárselo a los demás tan pronto como lo aprendas, no acapararlo tú mismo.

El conocimiento quiere ser libre. Para descansar en la mente de otras personas. Para conectarse a otro conocimiento. Es un organismo social innato.

Por lo tanto, la enseñanza es el oxígeno del conocimiento. Al enseñar lo que aprendes tan pronto como lo aprendes, suceden cosas mágicas antes, durante y después (Matriz de Haddon):

“Mientras enseñamos, aprendemos”. (Séneca)

Aprende antes de enseñar. Cuando aprendes con la intención de enseñar, aprenderás profundamente. Esto sucede porque pasas más tiempo aprendiendo deliberadamente para hacer un buen trabajo enseñando, su presentación automáticamente viene a la mente a medida que pasa el día y te acercas al aprendizaje más intensamente. Nada enfoca la mente más que saber que tus palabras tienen la posibilidad de propagarse viralmente y cambiar la vida de miles de personas.

Aprende mientras enseñas. La enseñanza revela lagunas en tu conocimiento. Esto es esencial para convertirse en el mejor desempeño. Cuando somos conscientes de esas brechas, nos volvemos más humildes, hacemos más preguntas y, en última instancia, las llenamos.

Aprende después de enseñar. La enseñanza te brinda comentarios valiosos de otros. Cuando enseñamos a otros, recibimos comentarios sobre la calidad de nuestra enseñanza y la calidad de nuestra percepción. Además, a menudo se nos dan nuevas ideas, ejemplos y recursos que luego nos ayudan a mejorar la idea aún más.

Además, la enseñanza te hace responsable de aplicar lo que aprendes. Como formador o forjador, sientes una presión constante y responsabilidad para ser un modelo a seguir para los que enseñas.

Para presentarme ante ustedes como mentor, cuento con más de dos décadas de experiencia haciendo realidad una de mis grandes pasiones: Salvar vidas, uniendo a esa experiencia, una amplia formación en rescate en siniestros viales, emergencias, movilidad y seguridad vial, junto a una serie de cualidades que permiten ofrecerme como formador en estas materias que tanto me apasionan.

Son muchos los años de experiencia que me avalan, sin dejar permanentemente de aprender, de investigar y formarme con la responsabilidad de ser un ejemplo a seguir para todos los que enseño.

Partiendo del principio de que la formación y el entrenamiento son la base de una mejor respuesta, es fundamental un mentor que, además de ofrecerle una formación de calidad, le guíe, oriente y acompañe a alcanzar el objetivo que, tanto usted como su empresa, se proponga. Por ello:

Le invito a convertirse en formador en rescate, emergencias y seguridad vial y a enseñar lo que ama a tiempo completo, transformando la vida de los demás en la apasionante y gratificante tarea de Salvar vidas.